Mezcla de japonés y español
La madre de Dany participa siempre con mucho entusiasmo en "Aprender Juntos" (programa para la retención y el desarrollo de las culturas hispano parlantes), que vengo organizando desde hace 15 años aquí en Tokio. Ella es japonesa y el padre peruano.
Me dice que con frecuencia escucha que que su hijo mezcla el japonés con el español, dice por ejemplo veiniichi en lugar de veintiuno. El sábado tuvimos oportunidad de hablar y aproveché para decirle que es mejor ahorrarse el "no se dice así", a los niños no necesitamos decirle no se dice así. Mis hijos también mezclan cuando no saben como se dice una palabra en español, a veces hacen uso del japonés cuando tratan de hablarme de algo nuevo que requiere nuevas maneras de expresarse; yo soy la única en la familia con quien hablan en español. Desde pequeños para incrementar su vocabulario lo que he hecho es simplemente repetir lo que dicen correctamente en primera persona (como si ellos mismos me lo dijeran) y continuar con la conversación. Casi siempre sin que yo les diga que repitan, lo hacen automáticamente, y aunque no ha sido la única fuente de aprendizaje, les ha servido para incrementar su vocabulario y conocer mejor el uso del español.
A este fenómeno que comúnmente llamamos mezcla, se le denomina "transferencia lingüística" y es natural en las personas bilingües. Hacen uso de su primera lengua mientras aprenden a hablar la segunda correctamente. Un libro que guardo con mucho aprecio "Didácticas de las Segundas Lenguas" de Santillana, dice: cuando hablamos una segunda lengua cometemos errores por influencia de la lengua materna (página 14, en el capítulo de La Expresión Oral: teoría, tendencias y actividades).
Se transfiere más léxico que orden de palabras y uso de gramática. Si escuchamos a los niños nos damos cuenta en que lengua está hablando, a pesar de que esté mezclando. Es natural que no tenga mucho vocabulario, en Japón el español es una lengua minoritaria. Necesitamos grandes cantidades de tiempo, dedicación y empeño para que lleguen a hablarlo bien. Pero sabe una cosa, SI SE PUEDE SER BILINGÜE DESDE PEQUEÑO!!
Animo papás y mamás!
Marcela L. Matsumura

